Automasaje en el pié

Automasaje del pié

Muy útil tanto para terapeutas como un medio de relajar y reequilibrar tensiones, como para personas con grietas de gruesa piel de las plantas y bordes del talón con durezas.

 

Realizarlo en un rato relajado y tranquilo, sentado en un sofá (por la noche o al levantarse) diariamente, una vez en la semana o de vez en cuando) cuando se note sobrecarga. Subir un pie en el muslo contrario, por arriba de la rodilla, apoyando final de la pierna y dejando el pie al aire.


Utilizar aceite o una crema para pies agrietados.

Comenzar con un masaje suave en el talón y en su borde con aceite o crema con el 2º-3º-4º dedos juntos utilizando los complejos en círculos que recorren la zona.



 

Continuar con un masaje más intenso con el pulpejo del pulgar, insistiendo en las zonas más duras o agrietadas.  Podemos repetir el trabajo en la zona media de la planta en dirección a dos dedos, primero suave con los dedos y si lo precisa más intenso con el pulgar.

Terminamos en la base de los dedos, primero suave con los dedos y luego insistir en las zonas duras con el pulgar y mayor con mayor persión, pero siempre con una presión agradable y relajante, no dolorosa ni que canse la mano que trabaja.

Cambiar al lado contrario y realizar el mismo trabajo.


Actualizado (Jueves, 27 de Agosto de 2009 19:01)